MUJER, TRABAJADORA Y ¡MADRE!

Mujer, trabajadora y ¡madre!

¡Buenos días, Lectores! A propósito del día en que nos encontramos hoy, 8 de marzo, me ha resultado interesante hacer mención de una Sentencia del Tribunal Supremo del pasado mes de diciembre, sobre el reconocimiento de la prestación por maternidad a una trabajadora autónoma.

            La trabajadora en cuestión tenía de profesión  peluquera, ejerciendo por cuenta propia dicha actividad, e inició un procedimiento de incapacidad temporal, causando baja no permanente en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y pasando a percibir la correspondiente prestación, pues cumplía los requisitos de cotización exigidos para causar derecho a la misma. Unos días después de comenzar el percibo de la prestación, la trabajadora procedió a darse de baja definitivamente en el Régimen Especial de Autónomos, cesando su actividad como trabajadora por cuenta propia por completo; mantuvo la prestación por incapacidad temporal a la que había accedido conforme a Derecho.

            Posteriormente, no habiendo agotado aún esta prestación, la trabajadora fue madre… viniendo aquí el hecho relevante que hace que el Tribunal Supremo se haya tenido que pronunciar sobre este asunto. La trabajadora ahora madre recibe el alta del proceso por incapacidad temporal, solicitando del Instituto Nacional de la Seguridad Social la prestación por maternidad por el nacimiento de su hijo con efectos del día siguiente a recibir el alta médica respecto de la incapacidad temporal, cuando se produce el parto. Tal solicitud resulta denegada por el INSS alegando como motivo que la trabajadora no se encontraba afiliada ni en alta en el momento del nacimiento de hijo que da paso al derecho a percibir la prestación por maternidad.

            Ante la denegación del derecho a la prestación por maternidad, la trabajadora acaba interponiendo demanda contra el INSS  y la Tesorería General de la Seguridad, y pese a que hasta segunda instancia no vio reconocido su derecho, pues el Juzgado de lo Social ante el que interpuso la demanda rechazó en un primer momento su estimación, el asunto terminó llegando a la sede del Tribunal Supremo.

            El INSS y TGSS, o más bien el Abogado del Estado que en su defensa actuaba, mantenía su postura, contraria a reconocer el derecho a la prestación por maternidad e inflexivo ante cualquier planteamiento del derecho que presentaba la defensa de esta trabajadora. Por lo que procedió a interponer recurso para la unificación de la doctrina ante el Tribunal Supremo.

            La cuestión en este caso radica en determinar si la trabajadora, habiendo sido ya baja en el Régimen Especial de Autónomos, se encontraba o no en una situación de asimilación al alta a efectos de tener derecho a la prestación por maternidad. Las situaciones asimiladas al alta son aquellas en las que, no encontrándose el trabajador o trabajadora en alta en alguno de los regímenes del Sistema de la Seguridad Social, son consideradas legalmente equivalentes al alta a efectos de recibir la cobertura de dicho sistema para determinados riesgos o contingencias. Ejemplos de situación asimilada al alta son el desempleo, las situaciones de huelga o cierre patronal o la incapacidad temporal, entre otras.

            Sin embargo, el problema se plantea en el hecho de haber cesado ya en su actividad como autónoma. El punto en que se apoya tanto la defensa de la trabajadora, como la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia que reconoce su derecho antes de llegar ante el Tribunal Supremo, y contra lo que se posiciona la defensa del INSS y la TGSS, es el reconocimiento de la prestación a las trabajadoras autónomas que la normativa hace a las trabajadoras por cuenta ajena que, encontrándose previamente en situación de incapacidad temporal, han visto extinguido su contrato de trabajo, a las cuales sí reconoce el derecho de acceder a dicha prestación.

            De manera que la incógnita que viene a resolver el Tribunal Supremo es si, no existiendo extinción del contrato de trabajo pues se trata de una trabajadora autónoma, cabe reconocer igualmente el derecho a la prestación por maternidad accediendo al mismo desde la situación asimilada al alta (de incapacidad temporal) pese a que lo que se ha producido es el cese de una actividad por cuenta propia y no una extinción de contrato de trabajo.

            Planteada así la cuestión, el Tribunal Supremo no opuso gran resistencia a la argumentación utilizada por la defensa de la trabajadora, sino al contrario; y no sólo se muestra a favor, sino que se fundamenta en otras sentencias dictadas por él mismo en casos anteriores en los que determina que, respetando las especialidades correspondientes a cada uno de los regímenes del Sistema de la Seguridad Social, Régimen General y Régimen Especial de Autónomos en este caso, se ha reconocer a los trabajadores por cuenta propia los mismos derechos que se otorgan a los trabajadores por cuenta ajena o asalariados. Por todo ello, reconoció en el fallo de la sentencia el derecho de la trabajadora a percibir la prestación por maternidad.

            A mi parecer, siendo claro que aún es un camino largo el que queda por recorrer para alcanzar el pleno reconocimiento que merece la mujer trabajadora (ansiado fin aquél en el que no hagamos distinción de género alguna en el trabajo), y no olvidando también la situación de los trabajadores autónomos, esta sentencia supone una pequeña victoria de las que afortunadamente cada vez vemos con más frecuencia en este recorrido.

Espero haya resultado de vuestro interés.

Un saludo, ¡Lectores!

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