La jubilación en el autónomo

Hoy quiero hacerme eco de los novedades introducidas por la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, referente a las prestaciones de jubilación. 

Como cualquier trabajador por cuenta ajena, quien trabaja por cuenta propia tiene derecho a cobrar del Estado una pensión una vez haya finalizado su etapa laboral. Calcular esta cifra no es algo sencillo, pues para ello hay que tener en consideración tres variables:

  • Edad de jubilación : Los autónomos con una carrera laboral de 38 años y seis meses , pueden jubilarse a los 65 años. Sin embargo, esta edad irá en aumento en los próximos años, al igual que ocurre en el régimen general. Es decir, el resto de autónomos irán jubilándose progresivamente con una edad mayor, hasta llegar a los 67 años,  que será la edad mínima en el año 2027 .
  • Periodo de cotización : con la nueva normativa de pensiones se amplia de los 15 hasta los 25 años. Este plazo mínimo se irá aumentando de forma progresiva, siendo en 2017 de 240 meses (20 años).
  • Bases de cotización : actualmente estas son de 919,80 euros al mes, como mínimo, y de 3.751,20 euros como máximo. En función de los años trabajados y las cantidades cotizadas se obtienen un resultado final u otro. Como es lógico, cuantos más años se trabaje y más se cotice a la Seguridad Social, de mayor cuantía será la pensión de jubilación. 

Con relación a la última variable, tenemos que decir que el autónomo goza de una libertad para la elección de la base de cotización, dependiendo del desarrollo y el estado de su actividad laboral. El autónomo tiene periodos de cotización muy irregulares, y normalmente, opta por cotizar por la base mínima para reducir costes . Esto nos lleva a las pensiones mínimas y, por lo tanto, un bajo poder adquisitivo de la persona jubilada.

Para mejorar el valor económico de la pensión, conviene aumentar la base de cotización, sobre todo durante el período último de su vida laboral (en 2017 son los últimos 20 años de vida laboral).

Para facilitar los autónomos que coticen por sus ingresos reales y puedan ir progresivamente sus bases de cotización, la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, permite, a partir del 1 de enero de 2018, cambiar la base de cotización de los trabajadores autónomos 4 veces al año . La fecha de efectos desde: 1 de abril , si se solicita entre el 1 de enero y 31 de marzo; 1 de julio , si se solicita entre el 1 de abril y el 30 de junio; 1 de octubre , si se solicita entre el 1 de julio y el 30 de septiembre; 1 de enero , si se solicita entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre.

Otra de las novedades introducidas por la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo es compatibilizar el cobro del total de la pensión de jubilación de un autónomo; con independencia de la que le corresponde; siempre que tenga “al menos un trabajador contratado”. Es lo que se conoce con el nombre de jubilación activa. Con esto se busca promover que los autónomos sigan en el mercado laboral después de cumplir su edad de jubilación y así poder mejorar los ingresos de las personas después de jubilarse.

Por otro lado se establece la jubilación anticipada voluntaria para los trabajadores por cuenta propia a partir de los 63 años y con menos de 35 años cotizados.  

Al igual que un autónomo puede acogerse a la jubilación anticipada, como ya hemos comentado, existe la posibilidad de que los autónomos decidan posponer su jubilación más allá de los 67 años mediante el aumento de la pensión a cobrar posteriormente. Por cada año adicional trabajado, el coeficiente es del 2% anual para las carreras profesionales inferiores a 25 años, del 2,75% para las comprendidas entre 25 y 37 años y del 4% para los que tienen una carrera laboral completa a partir de los 65 ó 67 años de edad.

Un informe publicado por la Federación de Trabajadores Autónomos asegura que la prestación por jubilación es un 45% inferior a la pensión de un trabajador por cuenta ajena. Por lo que es importante seguir algunos consejos de los que hemos expuesto anteriormente.

La etapa de la jubilación debe ser tiempo de plenitud, hagamos todo lo posible para sacarle el máximo rendimiento. Lo más fácil para conseguir la máxima eficacia es una buena planificación. Por ello, planifiquemos bien nuestra jubilación.

 

M. Rosario Mulero

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