El impuesto sobre los gases fluorados de efecto invernadero

En esta ocasión voy a hablar del Impuesto sobre gases fluorados que aunque la gran mayoría de las personas ya ha oído hablar de este impuesto, aún hay gente que lo desconoce.

A continuación, os doy algunas pautas para entender este impuesto:

¿Qué es el impuesto sobre gases fluorados?

El impuesto sobre gases fluorados es un impuesto que grava a los hidrocarburos halogenados utilizados comúnmente en el aire acondicionado, disolventes, agentes extintores de incendios y agentes espumantes entre otros, por el negativo impacto en la atmósfera debido a su potencial de calentamiento global (PCA) y consecuente efecto invernadero.

Está sujeto a este Impuesto, la primera venta o entrega de los GFEI tras su producción, importación o adquisición intracomunitaria, cuyo PCA sea superior a 150; contemplando la Ley una serie de exenciones cuyo objetivo es trasladar la carga del tributo a quien emita gases fluorados a la atmosfera.

 

¿Quién ha de pagar y quien está exento?

El pago recaerá sobre quien compre estos gases en fase única (es decir, no repercute en toda la cadena de distribución sino que se paga de una sola vez), como los importadores, fabricantes o adquirientes de gases fluorados, como los revendedores que realicen compras, ventas o entregas, así como las del autoconsumo que estén sujetas a ley.

En los siguientes casos, la aplicación del impuesto quedará exenta:

  • Los gases fluorados que dispongan de un PCA inferior o igual a 150
  • Los gases dedicados a la exportación a terceros países
  • Primera carga tanto de equipos nuevos como de nuevas instalacionesPara los instaladores/mantenedores existen dos alternativas.

Esto lo que quiere decir es que el consumidor final, está exento de pagar el impuesto al comprar un nuevo equipo de aire acondicionado y no quedará exento y por lo tanto, tendrá que abonar el importe íntegro del impuesto, cuando por un fallo se produzca una fuga de gas y haya que realizar una recarga.

Para los instaladores/mantenedores existen dos alternativas:

  • Sacarse la tarjeta CAF (Código de Actividad de Gases Fluorados): Con la tarjeta CAF el instalador / mantenedor queda exento de abonar el impuesto en el momento de su compra, pero este lo deberá de reflejar y cobrar en la factura a su cliente, para posteriormente hacer una autoliquidación trimestral con hacienda para abonar todo el impuesto cobrado en el trimestre anterior. (El instalador/mantenedor será el encargado de recaudar el impuesto)
  • No sacarse la tarjeta CAF: En esta modalidad el instalador / mantenedor abonará al distribuidor en el momento de la compra de gas, el impuesto íntegro, que posteriormente deberá de recuperar al utilizarlo / venderlo. (El distribuidor será quien recaude el impuesto y haga la autoliquidación con hacienda).

 

En resumen, el impuesto termina recayendo siempre en el cliente final y son los instaladores / mantenedores o distribuidores los encargados de hacer esta recaudación, dependiendo de si disponen o no de tarjeta CAF.

Espero que este post os haya servido para entender mejor este impuesto y lo tengáis en cuenta a la hora de recargar vuestro aire acondicionado.

Un saludo y hasta la próxima.

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