¿Cómo elijo la modalidad de contrato a realizar?

Esta pregunta se la hace un empresario cada vez que tiene que contratar a un trabajador para ampliar su plantilla. Hoy os quiero aclarar algunas dudas que pueden surgir en el momento de realizar una nueva contratación en una empresa.

A la hora de elegir el tipo de contrato que se debe realizar entre una empresa y un trabajador, hemos que tener claro varios aspectos:

a) Volumen de la empresa: el número de trabajadores en plantilla es determinante para el tipo de contrato a elegir, dependiendo de que sea una microempresa (menos de diez trabajadores), una pyme o una gran empresa.

b) Vida laboral de la empresa: si en la empresa ha existido algún tipo de regulación de empleo y el mantenimiento del nivel del mismo.

c) Requisitos del trabajador: hay distintas clases de colectivos bonificados: jóvenes, sin experiencia o formación, que pertenezca a colectivos sociales determinados y que estén inscritos como demandantes de empleo.

d) Incentivos en las cotizaciones a la Seguridad Social existentes en la normativa actual (reducciones y bonificaciones).

Todos estos factores pueden condicionarle para escoger un tipo u otro de contrato, ya que en algunos casos las condiciones serán más ventajosas que en otros.

Actualmente existen cuatro modelos de contrato de trabajo: contrato para la formación y el aprendizaje, contrato de trabajo en prácticas, temporal e indefinido. Cada uno tiene sus correspondientes cláusulas y circunstancias particulares dependiendo de las peculiaridades de la empresa y/o el trabajador.

A continuación, paso a enumerar las características de cada uno de ellos:

1.- Contrato para la formación y aprendizaje: es un contrato que favorece la integración al mercado laboral de los jóvenes. De un lado hay una actividad retribuida y, de otro, el trabajador recibe formación reglada necesaria para ocupar su puesto de trabajo. Destinado a jóvenes entre 16 y 30 años; sin límite de edad para personas con discapacidad, colectivos de exclusión social en empresas de inserción y alumnos de Escuelas-Taller, Casas de Oficio, Talleres de Empleo y Programas de Empleo-Formación. Este contrato tiene una duración entre uno y tres años (mínimo 6 meses por convenio colectivo). El salario no puede ser inferior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Incentivos para la empresa son: reducción de las cuotas empresariales al 100% para empresas de menos de 250 trabajadores y del 75% para empresas de más de 250 trabajadores. Financiación de la formación: Bonificaciones en las cuotas empresariales por un número determinado de horas. Si se transforma en indefinidos durante 3 años: 1500 € o 1800 € para mujeres. Beneficios para el trabajador: Reducción del 100% de la cuota del trabajador, total protección social, desempleo y cualificación profesional.

2.- Contrato en prácticas: permite al trabajador, de cualquier edad, obtener una práctica profesional que se corresponda con su nivel de formación. Este contrato podrá concertarse con quienes estuvieran en posesión de título universitario, de formación profesional de grado medio o superior o títulos oficialmente reconocidos como equivalentes. Podrá celebrarse a jornada completa o parcial.

Beneficios para la empresa cuando se realiza un contrato en prácticas: Reducción del 50%  de la cuota empresarial a la Seguridad Social  por contingencias comunes durante los meses que dure la vigencia del contrato. Esta bonificación se aplica cuando se contrata a un desempleado menor de 30 años, o menor de 35 años con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33%; Reducción de cuotas del 75%: cuando se contrata a un trabajador para la realización de prácticas no laborales.

La retribución del trabajador será la fijada en convenio colectivo para los trabajadores en prácticas, sin que, en su defecto, pueda ser inferior al 60% o al 75% durante el primero o el segundo años de vigencia del contrato, respectivamente, del salario fijado en convenio para un trabajador que desempeñe el mismo o equivalente puesto de trabajo. En ningún caso el salario será inferior al salario mínimo interprofesional. En el caso de trabajadores contratados a tiempo parcial, el salario se reducirá en función de la jornada pactada.

3.- Contrato temporal: la relación laboral entre empresario y trabajador se acuerda por un tiempo determinado, con una fecha de finalización concreta. Podrá celebrarse a jornada completa o parcial. El objeto de la contratación puede ser derivado de situaciones de obra o servicios, eventual por circunstancias de la producción e interinidad. Finalidad de incentivación del empleo: puede ser temporal de fomento de empleo de personas con discapacidad, de trabajadores en situación de exclusión social, relevo o jubilación parcial. También entran dentro de este ámbito los contratados temporalmente para una sustitución (excedencia por cuidado de familiares, riesgo durante el embarazo, maternidad, paternidad, adopción, acogimiento, riesgo durante la lactancia, IT discapacitados), por anticipación de la edad de jubilación o aquellos trabajadores que tengan acreditada por la Administración competente la condición de víctima de violencia de género, doméstica o víctima de terrorismo. Por último pueden ser causas de temporalidad la contratación de trabajadores mayores de 52 años que sean beneficiarios de subsidios por desempleo.

4.- Contrato indefinido: es aquel que acuerdan empresario y trabajador sin establecer límites de tiempo en cuanto a duración del contrato. Podrá celebrarse a jornada completa, parcial o para servicios fijos discontinuos. Este tipo de contrato podrá ser verbal o escrito. Los contratos indefinidos pueden, en algunos casos, ser beneficiarios de incentivos a la contratación, cuando se cumplan los requisitos que en cada caso se exijan por la normativa de aplicación, dependiendo de las características de la empresa, del trabajador y, en su caso, de la jornada. Entre ellos podemos destacar: de personas con discapacidad, de apoyo a emprendedores, con colectivos de exclusión social por empresas de inserción, contratación de trabajadores mayores de 52 años que sean beneficiarios de subsidios por desempleo, alta dirección, …

Beneficios para la empresa cuando se realizan estos contratos: las bonificaciones van desde 850 €/año durante cuatro años en los casos de contratos indefinidos realizados con trabajadores con la condición de víctimas de violencia de género, hasta 6300 €/año en los contratos indefinidos realizados a mujeres mayores de 45 años con discapacidad severa.

Aquí os he querido hacer un breve esquema de la situación actual en la normativa en materia de contratación que tantas dudas genera.

Espero que os haya servido de ayuda. Hasta la próxima.

M. Rosario Mulero

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