BE WATER, MY FRIEND!!

    Desde que escuche esta frase de bruce lee, hace ya algunos años en la campaña publicitaria de BMW, forma parte de mi filosofía de vida. Hace referencia a la capacidad de adaptarse, de ser flexibles, de moldearse, de dejar que las cosas fluyan. Sé agua, amigo!

   En la sociedad de hoy en día, tanto nosotros mismos como las empresas, estamos sometidos a continuos cambios, algunas veces por decisiones propias y otras veces nos vienen impuestos del exterior.

   Centrándonos en el mundo empresarial, que es al que nosotros nos dedicamos, vemos continuamente empresas que no llegan a triunfar o que no duran más de cinco años, porque son estructuras rígidas que no están predispuestas al cambio ni a las continuas amenazas que las rodean, ya sean éstas externas como internas. Cambios de plantilla, competidores nuevos, pérdidas de clientes importantes…

   En este mismo sentido, el otro día leí un artículo, en donde se nos aconsejaban a los lectores como búsqueda de la ansiada felicidad, la práctica de una habilidad nueva, la resiliencia, siendo éste un término que provenía de la física y que se puso de moda en plena época de crisis, haciendo referencia a la capacidad que tienen las personas de adaptarse ante situaciones adversas e incluso salir reconfortados de las mismas.

   Volviendo al mundo empresarial y al bombardeó de noticias que nos llegan últimamente acerca de los robots inteligentes, de la era de la tecnología, de pérdidas de empleos… ¿sabremos cada uno de nosotros aprovechar esa amenaza y volverla a nuestro favor, o nos veremos amenazados por la misma?

   Se aproxima una reestructuración empresarial, y claro está, dependiendo de la actividad de la empresa en sí, le afectará en mayor o menor medida, teniendo que invertir en tecnologías para evitar quedar rezagada y apostar cada vez más por un personal cualificado en estas habilidades, intentando una vez más no luchar contra ello, si no adaptarse a este nuevo fenómeno.

   Este cambio tecnológico, lo han sabido aprovechar muy bien las administraciones públicas, acortando plazos de respuestas, facilitándonos la presentación telemática… como no todo encaminado a que los contribuyentes cada vez más estemos sometidos a una mayor presión fiscal.

     Debido a todos estos cambios que se aproximan y a los que ni si quiera veremos venir, es recomendable promover dentro de la oficina el entrenamiento la resiliencia, la gestión del talento y del cambio.

   Técnicas como favorecer el aprendizaje colaborativo, el optimismo, incentivar una buena relación entre los empleados… es decir, formar a personas con una actitud correcta ante los desafíos y que sepan actuar con determinación.

    Una figura que cada vez se está requiriendo más dentro de las empresas, es la del coach empresarial para el desarrollo de estas competencias.

   Desde el equipo de CYR, les aconsejamos pararse ante los problemas, analizarlos, respirar y encauzar con buen humor y actitud los baches que nos encontremos en nuestro camino. Como dice Víctor Kupper una importante clave del éxito empresarial está en la actitud con que afrontamos nuestra realidad, claro está siempre unida a conocimientos y habilidades.

Buena semana y hasta el próximo post!!

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *